info@babycaprichos.com   -   606 17 07 53 Sólo Whatsapp

 

JUEGO HEURISTICO (SEGUNDA PARTE)

EQUIPAMIENTO PARA ESTE JUEGO

Es preciso un espacio cálido, sin otro material que pueda molestar y/o distraer. En esa habitación sólo se realizará esa actividad en ese momento y sólo estarán presentes el educador referente de la actividad y los niños que van a participar en ella.

El educador o adulto colocará los objetos antes de la llegada de los niños, de tal forma que el espacio esté preparado para cuando estos entren, y puedan pasar directamente a la realización de la actividad.

El material estará repartido en el suelo de la habitación en tantos montones como niños vayan a hacer la actividad. Cada niño tendrá en su montón el material básico y 10 unidades de cada uno de los dos objetos aleatorios que el educador haya elegido para esa sesión.

Los montones estarán lo suficientemente separados como para que los niños puedan experimentar y manipular sin molestarse, ni interferir unos con otros.

En cada sesión no es conveniente que haya más de cinco niños para facilitar cada una de las fases del juego y la observación por parte del adulto. Al comienzo de la sesión, serán los niños los que se dirijan hacia un montón u otro, sin ninguna sugerencia del educador, a no ser que haya conflicto. Entonces lo resolverá dirigiendo al niño hacia un montón concreto.

Debe haber una atmósfera de calma y tranquilidad en el grupo. El juego heurístico aprovecha las acciones espontáneas de los más pequeños y las potencia. Estructura el pensamiento, el lenguaje, las relaciones y las acciones. Tiene dos fases: en la primera exploran los materiales y combinan objetos con otros, y en la segunda recogen los objetos.

El papel del educador o adulto durante el juego

Tiene que llevar el control del progreso de los niños en el trabajo educativo que propone. Algunas cuestiones que pueden ayudar son:

Si los niños son activos.
Si tienen iniciativa o se les orienta en la actividad.
Si se concentran en la actividad.
Si el material utilizado es el adecuado.
Si las palabras utilizadas por el profesor son las adecuadas.
Por qué medios se comprueba el progreso de los niños.
Todas estas cuestiones y otras invitan al profesor a hacer una reflexión.
El educador o adulto adopta una actitud de observador. Es el organizador y facilita que se lleve a buen efecto el Juego Heurístico, conservando una actitud tranquila, atenta, pero apartada, reorganizadora del espacio.

Su actitud es algo más “participativa” a la hora de la recogida, manteniendo las bolsas abiertas para que los niños pongan el material en cada bolsa correspondiente, aprovechando de esta manera la ocasión para comprobar el estado de cada objeto y mostrando así, con su actitud, el cuidado que debe tenerse con el material, que como ya hicimos referencia, son las herramientas de trabajo.

Evitaremos llamadas de tipo: “¿Quién quiere ayudarme? “. A diferencia de ésta actitud, ofrecerá a los niños un objeto de juego, invitándoles a introducirlos en las bolsas, cada objeto en su bolsa correspondiente, y les invitará a buscar otros. Son útiles los comentarios del tipo: “mira otro”, ” ¿me puedes encontrar otro como este?”. “allí lejos, delante de …” (situación de los objetos en el espacio). Así los niños se ejercitarán en la selección de objetos, mostrarán atracción por el segundo bloque de la recogida de los objetos.

Además, el adulto o educador:
Reagrupará el material si éste se encuentra disperso en el espacio, colocándolo de forma atractiva.
orientará a los niños si estos datos están dispersos o molestan a sus compañeros.
podrá recoger información sistemática de cada niño.
conocerá de manera más determinada y específica, por medio de la observación, en que momento evolutivo se encuentra cada niño, deduciendo así asociaciones y razonamiento con los que opera.
comprende y acepta la diversidad al constatar que no existe un único modelo de desenvolvimiento.
a partir de la reflexión y el análisis de la información obtenida, podrá construir conocimiento para constatar con los conocimientos teóricos y contrastar, así mismo, valores, para avanzar en la tarea diaria e incidir de forma positiva en el trabajo con los niños.
La observación.
La observación sistemática de todo el grupo resulta menos fácil, siendo posible hacer un seguimiento periódico de uno o dos niños cada semana, en cada sesión, de forma que a lo largo del curso, cada niño tenga un seguimiento individual y con ello un seguimiento de la propia situación del grupo.
¿Qué se consigue a través del juego?
Con el ejercicio continuado del juego heurístico se llega a conseguir que:
Hagan una estructuración de su pensamiento.
Aumente su capacidad de comprensión verbal.
Concentren su atención en la actividad y en las indicaciones que le dé el maestro.
Conozcan propiedades de los materiales que manipulan.
Experimentan sentimientos de éxito de fracaso.
Valoren el material.
Acepten y respeten a sus compañeros.
Mantenga una atmósfera de calma.
Adquieran hábitos de trabajo.
Con el ejercicio del juego el adulto tiene ocasión de observar con tranquilidad la actuación de los niños, y como consecuencia una visión global del grupo.
El tiempo:
Las sesiones se realizarán dos veces por semana, con una duración aproximada de 30- 40´, dependiendo de la demanda que realicen los niños, así como de la disposición y forma en que se vaya desarrollando la sesión.

La evaluación:
La evaluación de El juego Heurístico será global y continua. Tendremos en cuenta las características que rodean dicha actividad. Llevaremos a cabo una evaluación continua, permitiendo a la educadora indagar en los cambios que se producen como resultado de las intervenciones de los objetos, así como de la programación que llevemos a cabo a la hora de realizar la actividad de El Juego Heurístico.

Las técnicas de evaluación que principalmente utilizaremos serán la observación directa y sistemática de las niñas y los niños durante el desarrollo de la actividad. Así mismo, apoyaremos la observación con material auditivo (magnetófono/ grabadora) y visual (diapositivas, fotografías y/o vídeo).

El niño ante El Juego Heurístico.
Los niños de estas edades juegan completamente absortos y ocupados: llenan y vacían contenedores de diferente naturaleza, encajan objetos dentro de otros, apilan, amontonan material, lo comparan…, son capaces de dedicarse a esta actividad durante media hora e incluso más, siguiendo así sus propios pensamientos lógicos.

El Juego Heurístico es una actividad mental que permite que sean los niños los propios agentes de la ocupación.

En el aprendizaje a partir del ensayo acierto/ error no existe el fracaso, ya que el material utilizado en El Juego Heurístico no tiene un fin determinado. A partir de la situación creada, facilitaremos la relación con los objetos, así como el comportamiento de los materiales entre sí y con el espacio.
El niño percibe nociones de volumen, capacidad, equilibrio, cantidad, cualidad, etc., a través de la propia manipulación y experiencia con los diversos materiales. Reconoce la diversidad de objetos, los compara deduciendo similitudes y diferencias, permitiéndose establecer la permanencia de cada objeto en un conjunto referente.

Aparecen respuestas a los intereses particulares de cada niño.

¿QUÉ RESULTADOS SE OBTIENEN?

A cada niño:

– Estructuración del pensamiento.

– Estructuración del lenguaje.

– Concentración de la atención.

– Conocimiento de las propiedades de los objetos.

– Conocimiento de las Leyes de la naturaleza.

– Libertad y autonomía en la acción.

– Sentimiento de éxito en la propia actividad.

– El valor de la conservación del material.

– Posibilidad de actuar a su propio ritmo.

– Posibilidad de colaborar con la educadora.

En el grupo de niños:

– Se consigue una situación de silencio y calma ambiental.

– Se favorece la concentración en la acción.

– Se facilita el aprendizaje de la convivencia con los demás.

– Se adquieren hábitos de trabajo.

– Se facilita la disponibilidad de la educadora para todas las niñas y los niños.

– Se evitan las agresiones mutuas, frecuentes entre las niñas y los niños de estas edades.

– Se impide el establecimiento de un clima de excitación y nerviosismo, consecuencia de la movilidad constante.

Al educador o adulto:

– Le ofrece la oportunidad de observar tranquilamente a los niños en plena actividad y, como consecuencia, le permite conocerlos mejor.

– Le permite tener una visión global del grupo y, por tanto, organizar las actividades posteriores con más fundamento.

– Le posibilita una relación cálida y cariñosa con los niños, manteniendo una cierta distancia.

Post anterior

Siguiente post

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest