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QUÉ ES LA PSICOMOTRICIDAD

¿QUÉ ES LA PSICOMOTRICIDAD?

El término psicomotricidad se divide en dos partes: el motriz y el psiquismo, que constituyen el proceso de desarrollo integral de la persona. La palabra motriz se refiere al movimiento, mientras el psico determina la actividad psíquica en dos fases: el socio afectivo y cognitivo. En otras palabras, lo que se quiere decir, es que en la acción del niño se articula toda su  afectividad, todos sus deseos, pero también todas sus posibilidades de comunicación y conceptuación.

La psicomotricidad es la integración cognitiva, emocional, simbólica y sensoriomotriz en la capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial, desempeña un papel fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad. Partiendo de esta concepción se desarrollan distintas formas de intervención psicomotriz que encuentran su aplicación, cualquiera que sea la edad, en los ámbitos preventivo, educativo, reeducativo y terapéutico.

IMPORTANCIA DE LA PSICOMOTRICIDAD

En los primeros años de vida, la Psicomotricidad juega un papel muy importante, porque  Influye valiosamente en el desarrollo intelectual, afectivo y social del niño y niña favoreciendo la relación con su entorno y tomando en cuenta las diferencias individuales, necesidades e intereses de los niños y las niñas, permitiéndoles explorar e investigar, superar y transformar situaciones de conflicto, enfrentarse a las limitaciones, relacionarse con los demás, conocer y oponerse a sus miedos, proyectar sus fantasías, vivir sus sueños, desarrollar la iniciativa propia, asumir roles, disfrutar del juego en grupo y expresarse con libertad.

A través de la psicomotricidad se pretende que el niño y niña, mientras se divierte, desarrolle y perfeccione todas sus habilidades motrices básicas y específicas, potencie la socialización con personas de su misma edad y fomente la creatividad, la concentración y la relajación.

Los tres primeros años de vida son llamados también periodos sensibles porque existe una exuberancia neuronal (dos veces más activo que el del adulto): esto quiere decir que es la etapa donde se dan las mayores conexiones neuronales, que son la base para el desarrollo y aprendizaje, por ejemplo en esta etapa se dan las conexiones neuronales para el desarrollo de la visión, audición lenguaje y adquisición gradual de habilidades motoras, cognitivas mentales y emocionales, por ello es necesario que el niño esté en constante movimiento, tenga una alimentación equilibrada y un vinculo afectivo con el adulto. El mantenerlos sentados y forzarlos para lo que no están maduros estaríamos dañando estos procesos que se dan de manera natural cuando el niño juega, experimenta y está en movimiento.

El niño y niña a medida que va desarrollándose físicamente, irá ampliando la capacidad de su respuesta motora, que será determinada por la maduración física y sobre todo por la oportunidad que hemos de brindar mediante la ejecución de las actividades como el gateo, caminar, correr, saltar, etc.

Conforme se logre el avance en su desarrollo el niño adquiere destrezas mayores y complejas.

CONDICIONES PARA FAVORECER LA LIBERTAD DE MOVIMIENTO Y EL DESARROLLO AUTÓNOMO

Se recomienda lo siguiente:

Brindarles seguridad afectiva, estableciendo una relación de cariño y respeto, conversándoles y transmitiéndoles sensaciones agradables y de tranquilidad.

Hacerlos sentirse protegidos y cuidados. El bebe y el niño pequeño pueden percibir la presencia del adulto, por eso el adulto que los cuida debe estar siempre cerca, observarlos, escucharlos y estar atento a sus manifestaciones, respondiéndoles de manera adecuada.

Acompañar respetuosamente al niño, ya que es importante la compañía atenta de un adulto, que respete sus propias características, sus necesidades e intereses, su propio ritmo y su nivel de autonomía.

Colocar al niño en una postura cómoda que maneje por sí mismo, permitiéndole construir sus propias posturas, como sentarse o ponerse de pie, sin recibir la intromisión del adulto para pasar de una posición a otra.

Tener paciencia y una actitud comprensiva, dejándolos que se muevan y jueguen a su manera, sin forzarlos a hacer lo que a nosotros nos gustaría que hagan. Si están aprendiendo a gatear, en vez de prohibirles que se muevan, es mejor ponerles ropa oscura y cómoda. Si se ensucian las manos, es preferible tener una toalla o paño húmedo para limpiárselas cuando se las lleve a la boca.

Permitirles tener sus propios intereses de movimiento, ya que cada uno de los niños y bebes va desarrollando su propio “proyecto de acción”, es decir, realiza su propia actividad según lo que le provoque hacer con su cuerpo o al ver los objetos de su entorno.

Se deben asegurar las condiciones de bienestar físico y psíquico de los niños para que tengan deseos de ser y estar activos. Si por ejemplo, duermen mal, tienen frio o calor, su ropa les queda apretada, no se alimentan bien o sus relaciones con el adulto significativo no son armoniosas, los niños se tornaran inquietos, se pondrán nerviosos y no podrán jugar ni realizar las actividades propias de un bebe.

Se brindara un espacio suficientemente amplio, donde se sientan seguros para moverse y desplazarse libremente según los movimientos que ya estén dominando, y un suelo firme para no perder el equilibrio. Se organizara su espacio y el de la familia de manera que se reduzcan las posibilidades de accidentes. No se podrá evitar que en algún momento se golpeen, pero, si la casa es segura, el golpe será pequeño y podrán aprender de sus errores, convirtiéndose en niños más prudentes.

Hay que dar al niño un tiempo de juego suficiente y permanente para asegurarle la libertad de actuar y de descubrir por sí mismo. Un bebe necesita el tiempo suficiente para poder entregarse en forma calma y tranquila a la exploración y a la  búsqueda de nuevos movimientos y sensaciones: los sonidos, las luces, los olores, etc. A todo bebe le atrae el movimiento de los objetos y necesita tiempo para explorar por si mismo las cosas que lo rodean.

Se ofrecerán al niño objetos o juguetes limpios y seguros, que le permitan realizar en forma libre e independiente su juego, pues si se le acostumbra a ser entretenido permanentemente por el adulto, se hará dependiente, aprenderá a estar atento a este y perderá la maravillosa oportunidad de aprender a jugar solo, de utilizar sus propios recursos para jugar con su cuerpo y los objetos y de concentrarse en sus propios proyectos. Se tendrá cuidado en no sobre estimular al niño con todo tipo de materiales y objetos todo el tiempo.

De esta manera el niño o niña se acostumbrará a jugar solo, a disfrutar y aprender en esos momentos, y no estará esperando que los adultos o los niños mayores se ocupen siempre de él.

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